Guía introductoria de su situación

El trabajo de Alberto Cruz tiene una clara vocación de informar y explicar la situación de los Pueblos Originarios o Naciones Indígenas en el continente americano, incluyendo los países de habla no castellana o portuguesa, desde la visión del conflicto del uso y propiedad colectiva de la tierra, el territorio donde han vivido, viven y quieren seguir viviendo los diferentes Pueblos y Naciones originarias. Esta es la raíz de toda su lucha, la razón de ser de su existencia. Sin tierra no hay pueblo, sin pueblo no hay cultura, sin cultura no hay lengua. No se puede apoyar sólo el derecho a la educación en su propia lengua de los pueblos originarios, por poner un ejemplo, sin hacer lo mismo con la lucha por la tierra. Esta es una crítica que hay que hacer a ciertas ONGs que están comenzando a trabajar en estos campos y que lo hacen como la luz pasa por el cristal, sin tocarlo ni mancharlo. Eso también lo hacen todos los gobiernos, con mayor o menor entusiasmo. Pero ese entusiasmo hacia los pueblos indígenas desaparece de inmediato cuando se trata de la tierra.
La lucha por la tierra es vital. Y esta tierra está amenazada por los intereses políticos y económicos de gobiernos y transnacionales que incumplen, cuando no violan, derechos reconocidos a todos los niveles desde que en el año 2007 se aprobase la Declaración de Derechos de los Pueblos Indígenas por la ONU. Si hay que resaltar algún aspecto del trabajo del autor, este es uno de ellos: se han reconocido una serie de derechos a los pueblos originarios como consecuencia de una lucha de muy larga data, pero no se cumplen y siempre se utilizan artimañas para evitarlos.
En ello tiene mucho que ver la voracidad de las transnacionales, en ocasiones mucho más poderosas que los mismos gobiernos.